"Volé tal alto tan alto que le di a la caza alcance" (San Juan de la Cruz)

 


GLOBALIZACIÓN por Julio Carabeli (Argentina)

La globalización se observa como un proceso intencional, guiado, como la expresión de un modelo económico que conlleva una ideología específica y una visión del mundo.
Esta ideología tiene un nombre, se llama capitalismo especulativo, es decir, el capitalismo en su más reciente fase de desarrollo, en el cual la expansión de la economía no está ya ligada a la producción sino al mercado financiero especulativo. Para decirlo más sencillamente, estamos hablando de la ideología de hacer dinero del dinero, y a nivel cultural, de la religión del dinero. En la vanguardia de esta ideología están las corporaciones multinacionales y los bancos. Son instituciones intrínsicamente trans-nacionales y no están necesariamente ligadas a un país en particular, aún cuando muchas de ellas tienen sus raíces en Occidente.

El aumento de su poder ha sido ligado directamente a la pérdida de autoridad y legitimidad de los estados nacionales, un fenómeno característico de la segunda mitad del siglo pasado. Estas multinacionales y bancos han tratado de superar y trascender las barreras y restricciones impuestas por los estados nacionales, y al hacer esto han creado una suerte de estado paralelo con sus propias reglas y procedimientos. Este estado paralelo ha alcanzado un nivel increíble de poder. El capital puede ahora fluir de un país a otro en segundos y hasta los países más poderosos, e inclusive los bloques regionales, reconocen su incapacidad de controlarlo. Además de sus propias reglas, las multinacionales y los bancos que dirigen este proceso de globalización tienen su propia cultura, que esta articulada como un sistema de valores y conductas. Esta cultura se reproduce a través de las escuelas y los medios de difusión, gurués y profetas, que nos explican todos los días que el único valor es el dinero: el dinero es buscado, multiplicado y adorado; el dinero es el único dios y por lo tanto lo justifica todo. Ellos continúan hablando de otros valores-igualdad, oportunidad, democracia-pero debajo de esta gruesa capa de hipocresía el mensaje sigue siendo el mismo: el único valor real es el dinero. Queremos simplemente enfatizar que el problema fundamental de la economía hoy en día no es la producción de la riqueza sino su distribución. En el ámbito mundial tenemos una enorme capacidad productiva y un alto excedente, pero la riqueza esta concentrada básicamente en las manos de unos pocos. El dinero fluye hacia el dinero, y la distancia entre el segmento más rico de la población y el más pobre aumenta cada día. Todos sabemos que en este momento histórico existe la posibilidad técnica de proveer alimento, vivienda, atención médica y condiciones de vida decentes para todo la población del planeta. Si esto no ocurre es porque el proceso de globalización no está dirigido a resolver estos problemas, sino a aumentar el poder y la riqueza de unos pocos. Dos instituciones internacionales han tenido la responsabilidad fundamental en la expansión de este proceso de globalización: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Para competir en esta economía global los países son presionados a incurrir en créditos enormes a través de estas organizaciones. En la medida en que el interés de estos créditos se acumula, el Estado se ve forzado a vender los recursos del país: sus compañías, sus tierras, sus recursos naturales, hasta que la infraestructura del país ya no es controlada por su gente sino por instituciones e individuos extranjeros. Mas de dos docenas de países hoy día utilizan el dólar como su moneda nacional, de ese modo renunciando a la capacidad de regular su propia economía.
Generaciones han trabajado muy fuerte para construir algo que es entonces destruido en unos pocos meses. Hemos visto muchos ejemplos de esto. El dinero fluye hacia un país si se piensa que se puede ganar algo, pero cuando el dinero sale, la economía del país sufre un colapso sin consideración alguna por los afectados. Este modelo de globalización se ha convertido en el modelo de vida ganador, un modelo que se difunde hasta las partes más remotas del globo. El ser humano, el medio ambiente, las culturas, son todos considerados como aspectos secundarios que pueden ser utilizados o destruidos si se convierten en un impedimento para este proceso, cuya fuerza aumenta por al creencia general de que no existe otra alternativa. En Argentina se vive con claridad este proceso conducido por el Fondo Monetario Internacional quien continua gobernado el país, y los medios de comunicación mas importantes como la prensa escrita, las radios y canales de televisión. Ellos siguen hablando de AYUDA económica, cuando se sabe que continua el saqueo y los prestamos usureros. Tambien escriben, repiten y dicen los medios de comunicación que el problema argentino no es ECONOMICO sino que es político, obedeciendo sus ordenes. Claro, sí, hubo militares vendepatria, hay politicos corruptos como Alfonsín, Menem, De La Rua y jueces complacientes, sí, eso es cierto, pero el problema señores del FMI es ECONOMICO y generado por ustedes. El pueblo argentino lo sabe muy bien, porque hay desocupacion, hambre, y ademas ustedes les robaron su dinero y sus empresas. Hoy hay gobierno, no hay congreso, no hay justicia, no hay sindicato que apoye al pueblo. Quedan muy pocos legisladores, sin estructuras mafiosas, que son patriotas, pero no llegan a la gente. El dinero compro todo. Pero hay algo con que ustedes no contaban: con el PUEBLO ARGENTINO, un pueblo inteligente que sabe lo que tiene que hacer. Estos "sudacas" se sabrán defender. De aquí en mas, los argentinos son el espejo en donde se mira AMERICA LATINA y otros paises del mundo.

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